Tras una larga carrera profesional y muchos obstáculos en ella por el hecho de ser mujer, me pregunto: ¿Cuándo contaremos con apoyo institucional para acabar con el techo de cristal que nos afecta?

Los fenómenos “suelo pegajosos”, “brecha salarial” y ahora el “techo de cristal” han repercutido de manera determinante en mi pasado, presente y futuro laboral. ¿Por qué suceden estas cosas?

1. Cultura empresarial predominante masculinizada.

2. Prejuicios socioculturales como pensar que las mujeres no están hechas para puestos de liderazgo. 

3. Creencia de que los hombres se implican más que las mujeres en la empresa. Aquí quiero puntualizar, una cosa es chuparle el culo al jefe como concepto de implicarse y otra cosa es dar todo lo que puedes y más durante tu jornada laboral. Cuidado cuando el “te implicas menos que tus compañeros”, es igual a “no te comprometes 24/7h”. Perdona, si soy mujer, hago súper bien mi trabajo y tengo vida. 

EMPODERAMIENTO FEMENINO

Las mujeres estamos preparadas, que tenemos las cualidades necesarias, de podemos seguir formándonos, etcétera. Necesitamos romper el techo de cristal, lo primero que hay que hacer en la vida, es pensar que una puede hacer lo que quiera, soñar y tener claras las metas que tenemos y trabajar mucho para llegar a ellas (aunque no siempre dependa de nosotras). 

No debemos dejar que otros tomen decisiones por nosotras, sino ir llevando nuestra carrera como nosotras queremos. 

Las mujeres tienen que brillar más y ser referentes de otras arrancando un proyecto propio para promover la ¡visibilidad de la mujer! Y no entrar en esa rueda corporativa que no la promueve.